viernes, 27 de abril de 2012

Dar gracias a Dios en TODO lugar y en TODO momento

Buen día hermanos, me gustaría reflexionar en algo que no hacemos frecuentemente, pero deberíamos, y que de hecho nos ayudará a encontrar en parte esa felicidad tan anhelada por todos: Dar gracias a Dios.

En muchas ocasiones te has visto bendecido por Dios de manera abundante, pero no te acuerdas de Él. Te llega un dinero que habías prestado; te doblan el sueldo o te sacas la lotería (sueños guajiros), entre otros eventos que te alegran la existencia..... pero.... y cuando te va mal.

Es ahí donde te acuerdas de Dios... pero para pedirle que te vaya mejor, es ahí donde incluso te aventuras a preguntar: ¿por qué a mi Dios?

Dar gracias a Dios en todo lugar y en todo momento significa precisamente eso, que no importa donde estés ubicados: en casa, en el trabajo, con los amigos, con la familia, con desconocidos, o el momento o situación por la que atraviesas, debes agradecer a Dios por todo lo que recibes y lo que no, por todas las puertas abiertas y las que se mantienen cerradas, por tus alegrías y tristezas, en fin, por todo cuanto Dios te regala, sea considerado por ti bueno o malo... porque aunque creas que algo es malo, recuerda que Dios escribe derecho en renglones torcidos, o sea, hasta de lo malo que te pasa Dios saca cosas buenas, y cuando alcanzas a ver esas cosas buenas en momentos de inceridumbre, ves las bendiciones que Dios está derramando sobre ti, y la paz y mansedumbre llegan, derramándose cual bendiciones que son de Dios Padre.

Considera este ejemplo,
"Estás trabajando y ganas muuuy bien, tu vida va viento en popa: compras muchas cosas materiales, comida y diversiones no faltan y las amistades, como la comida, te sobran.... En esos momentos de prosperidad para algunos es muy dificil acordarse de Dios, y tu eres uno de ellos.

Por alguna "extraña" razón pierdes el trabajo, pasan los meses y no consigues nada... ni en el clasificado. Tu dinero se va acabando, tienes que vender los bienes para remediar los males, y aún sin trabajo, tus "amigos" se van, es más, hasta tu novia te deja y el perro se fue a la casa de enfrente (allá si le dan comida). Consigues un trabajo honesto pero mal pagado... y así transcurre tu vida, añorando el pasado... pero un día algo sucede, vez lo maravilloso que es tener un plato en la mesa, descubres lo bello que es tener amigos a tu alrededor que, en un momento determinado para ayudarte te dan, y no de lo que les sobra, sino de lo que tienen, y conoces a una chica que te ve por lo que eres, y no por lo que tienes (hasta te consigues un perrito que te quiere un montón). Dios, al quitarte lo que te sobraba te regaló la bendición de la humildad, y al tu notar esa bendición te hizo sentir más pleno, más feliz de lo que eras cuando tenías dinero de a montón, logras contemplar a Dios.... parece cuento de hadas, pero no lo es, mira a tu alrededor y contempla las bendiciones que Dios te ha dado... es ahí, en tu situación, la que tengas, en la que puedes y debes decir: Gracias Dios."

Ser agradecido con Dios te ayuda a no ser codicioso, y esto no quiere decir que vas a ser conformista (conformarte con lo que tienes y no hacer nada por salir del "bache"), no es lo que quiero decir, pero si te va a ayudar a ser feliz con lo recibido. Dios te da bendiciones, y cuando eres agradecido logras ver esas bendiciones, precisamente eso es lo que te hace esbozar una sonrisa, dar un paso más hacia esa felicidad tan anhelada. Te invito a que reflexiones en lo que Dios te ha regalado y digas: Gracias Dios.

Una vez escuché estas frases y vienen al tema:
- Si estás lavando los trastes, da gracias a Dios porque tuviste para comer.
- Si estás arreglando tu carro, da gracias a Dios porque tienes carro.
- Si estás barriendo tu casa, da gracias a Dios porque tienes casa.

De las cosas que damos por hecho en el diario vivir démosle gracias a Dios, hasta por respirar, porque quiere decir que estamos vivos.

Un abrazo en Cristo
Javier.

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