Primera Lectura
1 Pedro 1, 18-25
Lectio
Hermanos: Bien saben ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido desde antes de la creación del mundo, y por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.
Así pues, purificados ya internamente por la obediencia a la verdad, que conduce al amor sincero a los hermanos, ámense los unos a los otros de corazón e intensamente. Porque han vuelto ustedes a nacer, y no de una semilla mortal, sino inmortal, por medio de la palabra viva y permanente de Dios. En efecto, todo mortal es hierba y toda su belleza es flor de hierba; se seca la hierba y cae la flor; en cambio, la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésta es la palabra que se les ha anunciado.
Meditatio
En este hermoso anuncio kerigmático sobre nuestra salvación, el apóstol nos invita a que nuestra vida cristiana no sea únicamente de carácter vertical, referida únicamente a Dios, sino que ésta se manifieste a los demás mediante la caridad. Suele suceder que algunos hermanos en su búsqueda de Dios se olvidan de crecer en su relación con aquellos que viven y conviven a su alrededor. Cuando la vida espiritual es auténtica, el don del Espíritu se desarrolla precisamente como caridad, por lo que de manera natural una persona que se va introduciendo en la vida del Espíritu será una persona que desarrolla un intenso amor por todos los hermanos. De aquí la invitación del apóstol a buscar que este amor se manifieste y sea el signo plausible de nuestra relación con Dios.
Oratio
Quiero amarte, Señor, cada vez más y más, que ese amor llegue a ser tan grande que no acabe jamás y que encuentre su plenitud en aquel día grande y glorioso cuando me encuentre cara a cara contigo. Sin embargo, Jesús mío, te pido que mientras transcurre mi vida en esta tierra, me des los mismos sentimientos y actitudes tuyos hacia todas las personas, especialmente hacia los que necesitan más amor que sé muy bien que la mayoría de las veces son los más dificiles de amar, pero revísteme de tu gracia para poder llevarlo a cabo y disfrutar de ello.
Operatio
Hoy me acercaré de modo especial a esas personas que menos caridad me inspiran y tendré un gesto de amor y generosidad hacia ellos sólo por mi amor a Dios. No esperaré nada de ellos pues sólo lo hago por que amo al Señor.
1 Pedro 1, 18-25
Lectio
Hermanos: Bien saben ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido desde antes de la creación del mundo, y por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.
Así pues, purificados ya internamente por la obediencia a la verdad, que conduce al amor sincero a los hermanos, ámense los unos a los otros de corazón e intensamente. Porque han vuelto ustedes a nacer, y no de una semilla mortal, sino inmortal, por medio de la palabra viva y permanente de Dios. En efecto, todo mortal es hierba y toda su belleza es flor de hierba; se seca la hierba y cae la flor; en cambio, la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésta es la palabra que se les ha anunciado.
Meditatio
En este hermoso anuncio kerigmático sobre nuestra salvación, el apóstol nos invita a que nuestra vida cristiana no sea únicamente de carácter vertical, referida únicamente a Dios, sino que ésta se manifieste a los demás mediante la caridad. Suele suceder que algunos hermanos en su búsqueda de Dios se olvidan de crecer en su relación con aquellos que viven y conviven a su alrededor. Cuando la vida espiritual es auténtica, el don del Espíritu se desarrolla precisamente como caridad, por lo que de manera natural una persona que se va introduciendo en la vida del Espíritu será una persona que desarrolla un intenso amor por todos los hermanos. De aquí la invitación del apóstol a buscar que este amor se manifieste y sea el signo plausible de nuestra relación con Dios.
Oratio
Quiero amarte, Señor, cada vez más y más, que ese amor llegue a ser tan grande que no acabe jamás y que encuentre su plenitud en aquel día grande y glorioso cuando me encuentre cara a cara contigo. Sin embargo, Jesús mío, te pido que mientras transcurre mi vida en esta tierra, me des los mismos sentimientos y actitudes tuyos hacia todas las personas, especialmente hacia los que necesitan más amor que sé muy bien que la mayoría de las veces son los más dificiles de amar, pero revísteme de tu gracia para poder llevarlo a cabo y disfrutar de ello.
Operatio
Hoy me acercaré de modo especial a esas personas que menos caridad me inspiran y tendré un gesto de amor y generosidad hacia ellos sólo por mi amor a Dios. No esperaré nada de ellos pues sólo lo hago por que amo al Señor.
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Un abrazo en Cristo
Javier.
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