Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos,
a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio
alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. Cuando ayudes a un
necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan
espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben.
Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Tú, cuando ayudes a un
necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: tu
limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de
pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los
vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces,
entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas
contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
(Mat 6:1-6)
***************
Cuando ayudas.... ¿lo publicas? Hoy en día pareciera que nos gusta "ayudar" para que nos alaguen, ayudamos para que vean lo "bueno" que somos.... cuidado, es el egoísmo lo que nos está moviendo y no el amor.
Cuantas veces preferimos los aplausos y halagos antes que el anonimato. Preferimos salir en eventos donde hay tantas personas alrededor y no ir, por ejemplo, a un hospital a confortar a alguien, o incluso dar un consejo a alguien que lo necesite. Seamos esos samaritanos que ayudan sin recibir nada a cambio, solo el saber que ayudamos a Cristo al ayudar a ese hermano necesitado, y tu Padre que está en lo secreto te premiará.
Respecto a la oración y buenas obras, Dios está siempre viéndonos, ten la confianza de hacer oración con la seguridad de que Él está ahí, cuando haces algo bueno, cuando ayudas, cuando oras, cuando haces penitencia, cuando tienes esa muestra de caridad hacia los demás, Dios está ahí. Confía, haz la prueba y verás que bueno es tu Señor, que te escucha, te ama y espera esa muestra de amor de ti hacia tu prójimo, con la humildad que debe caracterizar a todo hijo de Dios.
Un abrazo en Cristo
Javier.

No hay comentarios:
Publicar un comentario